jueves, 16 de octubre de 2014

Nuevos proyectos para una energía eólica offshore más segura, eficiente y barata


La energía eólica offshore no para de evolucionar. La reducción de costes y la mejora en su eficiencia y construcción es protagonista de muchos de los nuevos proyectos que se están dando a conocer en este campo. Iberdrola y Siemens, dos de las empresas que más empuje tienen en la eólica marina, han dado a conocer en las últimas semanas proyectos más que interesantes en este sentido. Empezando por la primera, la filial de ingeniería y construcción de Iberdrola se ha embarcado en una iniciativa de I+D junto a la universidad escocesa de Strathclyde y el centro de investigación Offshore Renewable Energy (ORE) con el fin de instalar parques eólicos de esta naturaleza en zonas del Reino Unido donde ahora mismo no es posible por la profundidad de las aguas.

Iberdrola, el ORE (un centro de investigación emblemático en el Reino Unido) y Strathclyde (universidad de referencia en ingeniería oceánica y energías renovables marinas) cuentan con un presupuesto que supera el millón de euros para diseñar un modelo de aerogenerador flotante de última generación y un sistema de instalación específico. La idea es que este proyecto permita la creación de instalaciones en aguas profundas, de entre 60 y 100 metros, con un doble objetivo de máxima fiabilidad y reducción de costes de instalación.  El enganche al fondo marino se realizaría a través de unas líneas tensionadas. De esta forma, se elimina casi por completo el movimiento de la plataforma, reduciendo al mínimo la posibilidad de accidentes durante la construcción y la vida útil de la instalación.

La cuestión económica, no hay que olvidarlo, es uno de los principales escollos para el desarrollo de la energía eólica marina, y también aquí ofrece ventajas este proyecto. La fabricación de las instalaciones se haría mayoritariamente en tierra, eso es lo que abarataría su construcción, para después ser trasladadas a su ubicación definitiva. De esta forma, se reduciría drásticamente el uso de los grandes barcos especializados cuya contratación es necesaria para este tipo de operaciones alejadas de la costa. Otro de los aspectos de este proyecto que permitirá la reducción de los costes de la construcción está en las características del acero que se utilizará en las plataformas, con unas dimensiones y un peso optimizados al máximo.

Por su parte, Siemens ha desarrollado un sistema que pretende ser un punto y aparte en la construcción de turbinas eólicas marinas. Lo que Siemens busca cambiar es el complicado sistema de construcción, para al cual se usan herramientas de sujeción conectadas a una grúa que está instalada en uno de esos grandes barcos. El proceso de montaje actual obliga a que sean los técnicos los que ajusten los cables con sus manos y suban las turbinas para montar las palas. Con este avance, todo este proceso se automatizaría gracias a un nuevo mecanismo de elevación que permitiría subir turbinas de 75 metros de largo y 25 toneladas de peso directamente desde la cubierta del barco, con las máximas garantías de seguridad.

Esta tecnología reduce el peso y las dimensiones de la que se utiliza ahora (hasta los 14 metros de longitud, ocho de alto y 78 toneladas de peso) sin mermar la estabilidad, ya que puede aguantar situaciones de viento de hasta 14 metros por segundo y ráfagas más puntuales de hasta 19 metros por segundo. Además, este sistema supone también simplificar las tareas de mantenimiento, ya que se pueden girar las palas de la turbina sin tener en cuenta la posición en la que se hayan levantado desde la cubierta del barco y reajustarlas para que su rendimiento sea óptimo, algo que con los sistemas actuales no podía hacerse. La innovación de Siemens ya se está aplicando en la instalación de 36 turbinas en el parque eólico de Werstemost, en la costa oeste de Inglaterra.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Ya hay 336.327 MW de energía eólica en todo el mundo


Según los datos recopilados por Revista Eólica y del Vehículo Eléctrico (REVE), el mundo cuenta actualmente con 336.327 de potencia generados por medio de la energía eólica. Dicho de otra manera, el 4 por ciento de la demanda mundial de electricidad puede recibir respuesta desde la eólica. Esta cifra corresponde a finales del mes de junio, como balance de los seis primeros meses de 2014, que han de verse con optimismo desde este sector a nivel mundial. Y es que entre enero y junio se han instalado 17.613 MW en el planeta, lo que supone en primer lugar un crecimiento del 5,5 por ciento y un 13,5 sobre una base anual, y además una mejora con respecto a los dos últimos años, después de los 13,9 MW que se instalaron en los primeros seis meses de 2013 y los 16,4 de 2012.

Sigue habiendo un dominio importante de las grandes potencias eólicas tradicionales. De esta forma, China, Estados Unidos, Alemania, España e India dominan el 72 por ciento de la capacidad eólica mundial. No obstante, el crecimiento no se ha dado de forma homogénea en esos cinco países. Mientras China, Alemania, India y Estados Unidos han añadido mucha potencia a sus ya importantes resultados (respectivamente, 7.175, 1.830, 1.112 y 835 MW), en España el crecimiento ha sido mínimo durante el primer semestre de 2014, inferior al 1 por ciento del total de todo el mundo, una cifra equiparable a la de Dinamarca o Italia y por debajo de la de países como Francia, Suecia o Polonia, que han crecido un 2 por ciento.

Entre las buenas noticias que este primer semestre de 2014 ha dejado para el sector eólico está la irrupción de Brasil. Además de ser ya el decimotercer país por potencia eólica instalada, es el tercer mayor mercado de las nuevas turbinas, con el 7 por ciento de las nuevas ventas. El crecimiento de India también es notable, hasta el punto de que se espera que pronto se convierta en la cuarta potencia mundial superando al estancado mercado español. En Estados Unidos, la que menos crece de los líderes mundiales excepción hecha de la mencionada España, la buena noticia es que se ha producido una notable recuperación con respecto a los malos datos de 2013.

Pero la mejor noticia de los datos del primer semestre de 2014 está probablemente en que la eólica es un sector en progresiva evolución ya en todos los continentes del mundo. Entre los diez mercados eólicos más grandes para nuevos aerogeneradores hay al menos un país de Asia, Europa, América, Oceanía y África. Estos dos últimos quedan representados por Australia y Sudáfrica. Asia, por su parte, celebra que ya es el continente que más instalaciones eólicas tiene. El 36,9 por ciento son asiáticas, superando el 36,7 por ciento de Europa. Es el espectacular avance de China, que está a punto de sobrepasar la cifra de 100 GW, lo que sirve para explicar este movimiento, aunque también contribuyen de forma notable los 1,1 GW que ha añadido India.

En general, el panorama de la energía eólica a nivel mundial, según las conclusiones de REVE, parece seguir teniendo una inercia positiva. Europa puede ser la gran incógnita, porque la evolución dependerá de los objetivos que se fije la Unión Europea para 2030 en lo que se refiere a energías renovables, aunque la reciente crisis en Ucrania ha hecho que las voces de sus defensores como la forma de reducir la dependencia energética se escuchen con más claridad. Los acuerdos sobre el clima en 2015 serán también decisivos para conocer el alcance de la energía eólica en los próximos años. Por el momento, la previsión es que en todo el mundo se pongan en marcha 24 GW más en el segundo semestre del año, lo que subiría el total a 360 GW.

El informe completo de REVE puede leerse en este enlace.

jueves, 4 de septiembre de 2014

La energía eólica genera un ahorro superior a los incentivos que recibe, según un informe de la UPV


¿Cuántas veces se ha escuchado en el debate sobre las energías renovables que son las primas estatales las que permiten el funcionamiento de este sector? Un estudio realizado por la Universidad del PaísVasco (UPV-EHU) y publicado por la revista Energy Policy desmonta ese argumento, tan habitual de los defensores de los combustibles fósiles y otras formas de producir energía. Y es que este informe concluye que en España el ahorro que genera la eólica es mayor que la inversión económica para incentivarla. No hay que olvidar que la reforma acometida por el Gobierno en este 2014 y criticada con dureza por el sector afecta directamente al sistema de primas, lo que según las asociaciones eólicas compromete las inversiones ya realizadas y las que se pudieran atraer en el futuro.

El informe de los investigadores de la UPV-EHU parte de los datos del mercado eléctrico español entre los años 2008 y 2012, que son los de la mayor penetración de las renovables con un aumento del 57 por ciento, con el fin de comparar los resultados de la energía eólica y la solar. Este trabajo, realizado por el denominado Bilbao Energy Research Team (BERT) de la mencionada universidad y capitaneado por la ingeniera de telecomunicaciones Cristina Pizarro-Irizar, concluye que la eólica es más rentable y competitiva que la solar por tres razones fundamentales: por su mayor grado de desarrollo tecnológico, por su mayor implantación y por las menores primas que recibe.

"La energía eólica a día de hoy sigue dando más ahorros que lo que suponen sus incentivos, mientras que las tecnologías solares fotovoltaicas todavía no han sido capaces de tener una participación suficiente en el mercado eléctrico como para poder ser rentables, ya que aún se encuentran en fase de desarrollo", explicó Pizarro-Irizar en la presentación del informe en la última semana del recién finalizado mes de agosto. Esto quiere decir que "los costes de mercado sería mayores si no hubiera energía eólica", pero no sería así en ausencia de la solar, "que tradicionalmente han recibido retribuciones más elevadas".

Según explican el informe y su principal autora, los dos primeros años que abarca el estudio, 2008 y 2009, fueron en los que la capacidad renovable instalada en su conjunto produjo un ahorro superior al coste del sistema, "de entre 25 y 45 euros por MVh". Pero a partir de 2010, continúa este trabajo de investigación, "la penetración de la energía renovable comenzó a ser tan alta que los precios del mercado no bajaron más y, sin embargo, los costes de los incentivos sí que subieron". Eso llevó al mercado a un punto de inflexión que llegó en 2010. Y a día de hoy, concluye Pizarro Irizar, la energía eólica es mucho más atractiva que la fotovoltaica en términos económicos porque a esta segunda aún le queda por recorrer un camino que la energía del viento ya ha transitado.

jueves, 14 de agosto de 2014

La energía eólica podría crear 100.000 empleos en Europa hasta 2020


Si el crecimiento de la energía eólica alcanzara los objetivos más ambiciosos, el sector podría crear hasta 100.000 puestos de trabajo en Europa en los próximos seis años. Esa es una de las principales conclusiones que se extraen del informe Wind Energy Scenarios for 2020 publicado hace unas semanas por la Asociación Europea de la Energía Eólica (EWEA), realizado para actualizar las previsiones que este mismo organismo realizó en 2009, y que tengan en cuenta, entre otros aspectos, la crisis económico y "la inestabilidad regulatoria en algunos mercados clave europeos".

La EWEA elabora tres posibles escenarios y apuesta por el central de los tres como el que más se acercará a la realidad dentro de seis años. De esta manera, se espera que la potencia instalada supere en 2020 en un 64 por ciento a la que Europa tenía en 2013, alcanzando los 192,5 GW, más los 23,5 de las instalaciones offshore, produciendo 441,7 TWh de energía y cubriendo el 14,9 por ciento de las necesidades del continente. Para alcanzar este escenario, la inversión tendría que oscilar entre los 90.000 y los 124.000 millones de euros (con Alemania, Francia, Reino Unido, Polonia e Italia como mercados líderes) y de esa forma se alcanzarían los 354.000 empleados en el sector en 2020, por los 253.000 que hay ahora.

El escenario más optimista habla de un aumento del 84,9 por ciento de la potencia instalada, que ascendería en 2020 a 217 GW, a los que se añadirían 28 GW procedentes de las instalaciones offshore, para sumar un total de 500 TWh de electricidad que servirían para cubrir el 17 por ciento de la demanda eléctrica europea. El más pesimista, en todo caso, sigue hablando de crecimiento, con un aumento del 41 por ciento, con 165,6 GW de potencia eólica terrestre y 19,5 de marina, con 378,9 TWh de electricidad para cubrir el 12,8 por ciento de la demanda del continente.

Con esta última previsión, la EWEA identifica claramente los principales obstáculos que hay en este momento para la energía eólica en el Viejo Continente. Así, habla de una vigencia de los efectos de la crisis económica, de la presión sobre el gasto público en el sector, la inestabilidad regulatoria y las dificultades para atraer inversiones para levantar nuevos proyectos eólicos, especialmente offshore, además de la por ahora predominancia de "decisiones débiles y poco ambiciosas" en política energética para el periodo posterior a 2020.

Para que las mejores previsiones acaben siendo una realidad, la estabilidad tendría que volver a los principales mercados para recuperar tasas de crecimiento anteriores a 2012, la Unión Europea tendría que llegar a un acuerdo para la reducción de un 40 por ciento en la emisión de gases de efecto invernadero para 2030, y que mercados clave como España, país al que se cita expresamente, "comenzaran a mostrar síntomas de crecimiento".

Según los datos del informe, España finalizó 2013 como el segundo mercado europeo de energía eólica, con 22.954 instalaciones (sólo por detrás de las 33.730 de Alemania), posición que mantendrá en 2020 en todos los casos. La previsión central de la EWEA ofrece un crecimiento cero para la energía eólica marina, un sector que sigue paralizado en nuestro país a pesar de tener zonas en las que se podrían construir parques muy interesantes y rentables, y de poco más de tres mil nuevas instalaciones terrestres. España mantendría la segunda posición europea con un total de 26.005 instalaciones, pero se acercarían mucho Reino Unido con 21.000 (por las 10.531 que tenía a finales de 2013) y Francia (21.000 en 2020 por las 8.254 actuales).

jueves, 24 de julio de 2014

La energía eólica offshore, la tecnología de mayor crecimiento en Europa en el primer semestre


Desde hace algunos años se viene afirmando con mucha fuerza que el futuro de las energías renovables pasa indiscutiblemente por la energía eólica offshore. Y a tenor de los datos del últimoinforme de la Asociación Eólica Europea (EWEA) parece una afirmación de lo más acertada. Y es que, incluso con los problemas derivados de la crisis económica y los recortes que también afectan a las energías renovables, en los primeros seis meses de 2014 fue la tecnología que más creció en el Viejo Continente.

Los datos son elocuentes, tanto para lo positivo como para lo negativo. Entre enero y junio se conectaron 224 turbinas eólicas marinas en 16 parques, con una capacidad de 781 MW, y hay otras 310 que sólo están a la espera de ser conectadas a la red. Cuando estén operativas En total, serán más de 1.200 MW. No obstante, y a pesar de que estas cifras confirman a la eólica offshore como la tecnología energética que más ha crecido en Europa en lo que llevamos de año, el dato supone un descenso del 25 por ciento con respecto al primer semestre de 2013, cuando fueron más de 1.000 MW nuevos los que se instalaron. El total de turbinas instaladas en este periodo fue de 282, un diez por ciento menos que en los seis primeros meses del pasado año.

Alemania y Reino Unido, los dos países que más empujaron en favor de la eólica offshore en este periodo, empatan en el número de turbinas conectadas en este semestre, 126, pero los británicos conectaron a la red 147, con 532 MW, y los alemanes sólo 126, con 108 MW. Bélgica es el tercer país que ha contribuido al crecimiento europeo, con 67 turbinas conectadas y una potencia superior a la del Reino Unido, de 141 MW. Por empresas, Siemens encabeza con mucha diferencia las incorporaciones de lo que llevamos de 2014, con el 81 por ciento de la potencia nueva instalada, superando con mucho al 18 por ciento de MHI Vestas y el 1 por ciento de Samsung.

Los datos totales señalan que en Europa, a 1 de julio, hay 2.304 turbinas repartidas en 73 parques eólicos que se encuentran en once países diferentes y que aportan una capacidad total de 7.343 MW. Semejante potencia se considera suficiente para abastecer a unos siete millones de hogares o a todo un país de tamaño medio como Holanda. España, que sigue siendo una de las potencias mundiales en energía eólica, incluso en esta época de incertidumbre y recortes en el sector, sigue sin haber desarrollado todavía su presencia en la eólica offshore y no se encuentra entre esos once países que construyen el sector de la eólica offshore europea.

La EWEA explica en el informe que hubo "una actividad financiera considerable" en el sector en estos primeros seis meses del año, incluyendo la que atañe al parque eólico Gemini, en Holanda, la mayor transacción en la historia de Siemens Energy, alcanzando los 2.800 millones de euros, y que permitirá sumar 600 MW de potencia cuando esté finalizado. Y aunque la asociación considera que hay un "mercado activo", también teme que la situación de descenso se prolongue al menos dos años más, hasta 2016. "Para asegurar un crecimiento saludable en la última parte de la década y para que la eólica offshore juegue su papel en el logro de los objetivos europeos de renovables, clima, seguridad y competitividad, la industria necesita visibilidad a largo plazo", señala Justin Wilkes, directivo de la EWEA.

jueves, 3 de julio de 2014

Los parques eólicos marinos pueden reducir los efectos de un huracán


Todo el mundo tiene una idea clara de lo que es la energía eólica y para qué sirve, una imagen de los aerogeneradores que la producen y nociones sobre los múltiples beneficios energéticos y medioambientales que se derivan de su aplicación. Pero sigue habiendo usos de la energía eólica que son completamente desconocidos para la mayoría de las personas. Un grupo de investigadores de las universidades norteamericanas de Stanford y Delaware han mostrado en un estudio un uso más de la eólica, concretamente de la eólica marina: frenar los huracanes. Aplicado a la vida real, estos datos habrían podido salvar muchas vidas y reducir drásticamente los costes económicos que produjeron los huracanes más famosos de la historia reciente.

El profesor de Ingeniería Civil Mark Z. Jacobson ha dedicado los últimos 24 años de su vida a realizar simulacros de huracanes que provocaron grandes destrozos con el objetivo de conocer los efectos que estos fenómenos podrían provocar en parques eólicos marinos. Ese propósito se cumplió en este estudio, ya que se extrajo la conclusión de que estos parques offshore podrían aguantar huracanes de categorías 2 y 3 sin sufrir daños severos. Lo sorprendente, no obstante, fue que las simulaciones mostraron que las turbinas reducían las velocidades máximas del viento, disminuían la fuerza del oleaje y, por tanto, limitaban la intensidad del huracán y podrían haber evitado las dramáticas imágenes que se vivieron por su causa.

Jacobson y su equipo hicieron tres simulaciones con los datos reales de los huracanes Sandy e Isaac, que mostraron su mayor poder destructor sobre Nueva York en 2012, y el Katrina, que arrasó Nueva Orleans en 2005. Con este último, probablemente el más conocido de todos estos fenómenos por su trágico desenlace, se simuló la existencia de un parque eólico de 78.000 generadores frente a la costa de Nueva Orleans. Los resultados fueron asombrosos: la reducción del viento habría sido de entre 129 y 158 kilómetros por hora (el huracán llegó a alcanzar los 280) y la marejada ciclónica habría caído hasta un 79 por ciento. Con el Sandy, la reducción del viento habría sido de entre 35 y 39 metros por segundo y la marejada habría caído en un 34 por ciento.

Es verdad que hablando de una instalación de decenas de miles de aerogeneradores el coste sería muy alto, pero el estudio de Jacobson explica que hay más variables a analizar, empezando por el coste de vidas (el Katrina provocó más de 1.800 muertos, el Sandy 287 y el Isaac más de 40) y continuando por la amortización eléctrica de un parque de esa envergadura. El análisis, en todo caso, ofrece una alternativa a este gigantesco parque eólico, que sería la construcción de un gran rompeolas. No obstante, esta opción, que también tendría un elevado coste económico y ninguna productividad energética añadida, sólo serviría para frenar el oleaje, pero no para reducir la velocidad del viento de forma sustancial.

Cristina Archer, colaboradora de Jackobson en el estudio al igual que Willett Kempton, explicó que "los huracanas son un animal diferente", y por eso se lanzaron a analizar el efecto que tendría un campo de aerogeneradores sobre este fenómeno y las diferencias que pudiera haber con respecto a los vientos normales. "Hay una retroalimentación en el huracán que es realmente fascinante de examinar", sentenció. El estudio lo ha publicado la revista Nature Climate Change.

jueves, 12 de junio de 2014

El Gobierno aprueba el recorte en la retribución de las renovables


El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes 6 de junio el Real Decreto en el que se fija el nuevo sistema retributivo para el régimen especial, que incluye a las energías renovables y por tanto también a la eólica. La nueva norma, que ha sido objeto de debate y controversia durante los últimos meses, había generado un rechazo total desde las asociaciones vinculadas a la energía eólica y su aprobación siembra el futuro del sector de muchas dudas. El Gobierno, en cambio, tal y como explicó el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, cree que la reforma servirá para "dotar de estabilidad al sistema, dar una rentabilidad razonable e introducir certidumbre en el sector".

Según lo aprobado por el Gobierno, ahora habrá 1.400 tipos de plantas y cada una de ellas cobrará en función de la inversión realizada, de las subvenciones recibidas hasta la fecha y de la vida útil de la instalación. Los parques eólicos suponen la mayoría de las instalaciones que dejarán de cobrar retribuciones adicionales con este planteamiento. Es decir, se vincula el cobro de retribuciones adicionales a lo que reciban en el mercado eléctrico a una "rentabilidad razonable", que está vinculada a la evolución de las obligaciones del Tesoro a diez años más 300 puntos básicos, con la referencia del bono correspondiente al momento en el que se aprobó la ley del sector eléctrico, que entonces situaba la rentabilidad en el 7,5 por ciento.

Este nuevo sistema sustituye al de primas que se utilizaba hasta ahora y una vez aprobado generó por parte del sector las mismas críticas que se han venido escuchando durante los últimos meses, no se hicieron esperan. Luis Polo, director general de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), aseguró que la nueva normativa es "incomprensible y profundamente injusta. A su juicio, el Real Decreto "discrimina a la eólica y la coloca en una situación insostenible, con un sistema económico claramente retroactivo y que genera una situación de inseguridad jurídica por no respetar las inversiones realizadas". El sector eólico es, dijo, "el más penalizado" por esta reforma, que no ha tenido en cuenta ninguna de las alegaciones presentadas por el mismo. Según la AEE, la consecuencia más factible es que muchos proyectos no podrán hacer frente a las deudas contraídos con los bancos a manos que haya quitas de en torno al 20 por ciento.

Esta inseguridad d ya está provocando reacciones, también internacionales. Hace algunas semanas, antes incluso de la aprobación del Real Decreto, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas aInversiones (Ciadi), el organismo de arbitraje del Banco Mundial recibió dos denuncias de sendos fondos de inversión internacionales, RREEF y Antin, vinculados respectivamente a Deutsche Bank y BNP. Y días antes de la aprobación del texto en Consejo de Ministros se sumó a estas denuncias la de InfraRed. Todos ellos habían invertido en el sector termosolar. El secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, dijo la pasada semana que el Gobierno está "bien tranquilo" ante esta situación porque "lo que se debate en el Ciadi es si ha cambiado la legilación de forma intencionada para dañar a los inversores extranjeros, lo que no se ha producido".

Según los cálculos del Gobierno, con esta nueva normativa las tecnologías del régimen especial recibirán 200.000 millones de euros de retribución a lo largo de toda su vida útil. Los cálculos de la ComisiónNacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) había calculado ya que durante 2014 las renovables verían así recortados sus ingresos en 1.671 millones de euros. La eólica, siendo el sector más eficiente, es el que más sufrirá el ajuste, con una rebaja del 33,7 por ciento de sus primas, pasando de los 1.802 millones de euros que habría ganado con el anterior sistema de primas a los 1.194 que sumará con el nuevo modelo. La propia CNMC, en el informe aprobado por su Consejo en abril, ya advertía de que las instalaciones se veían afectadas "de forma dispar" por la reforma y que las más recientes veían crecer su retribución.